Su mirada no reflejaba hoy lo que había reflejado un año atrás. Desde siempre sus ojos me hablaban, y de hecho siempre me dijeron mucho más que las palabras que salían de su boca.
- Tu siempre has sido buena interpretando estas situaciones - me dijo, mi corazón se partía. Él tenía razón, desde que nos conocimos tuvimos una especie de conexión, no teníamos que decir las cosas en voz alta para conocer nuestros pensamientos o sentimientos, bastaba con estar parados uno al lado del otro. Pero esta vez yo deseaba estar equivocada por primera vez.
- Quizás, pero si es lo que creo, entonces tendrás que decírmelo - el no dijo nada. Caminamos un par de cuadras hacia una pequeña plaza donde estaba el cine donde tuvimos nuestra primera cita. Aquel día mis amigos se burlaron de mi hasta que se cansaron, y realmente no los culpo, yo estaba tan nerviosa cuando me invitaste a salir, y me acuerdo bien porque fue un 14 de febrero, tu y yo habíamos estado huyendo uno del otro durante las horas de clase, pero siempre intercambiando miradas desde lejos, teníamos ya 16 años y ambos éramos un par de cobardes.
Al salir yo fui a la plaza con mis amigos, y fue ahí cuando recibí tu mensaje – Qué le digo?! - le pregunté con un pánico sorprendente a mi mejor amiga, a lo cual (sabiamente) respondió - pues eso depende... Te gusta el tipo? - silencio incomodo, que pregunta!, claro que me gustabas y claro que te iba a decir que sí, el problema era hacerlo sin que te dieras cuenta que desde aquel entonces ya me tenias por completo.
Ahora ya no recuerdo que escribí en aquel mensaje pero sí recuerdo que fuimos al cine en esa misma plaza donde hoy no nos podíamos ver a los ojos porque ahí estaba la verdad.
- Creo... Que es hora que dejemos de vernos - dijiste, mis ojos ya vidriosos se cerraron instintivamente para contener el llanto que habían estado conteniendo desde que te salude.
Mi garganta estaba completamente cerrada, e irónicamente había tantas cosas que quería decirte "eres mi mejor amigo, gracias, por favor no lo hagas!, te voy a extrañar, te amo...", pero simplemente dije - lo lamento - tu lo comprendiste todo, pero tu mirada firme me decía que no cambiarías de opinión, y es que tenias razón, pero me sorprendía que hasta ahora tomases la decisión.
No me arrepiento de nada, probablemente esa fue la razón por la que por fin decidiste cortarme de tu vida, tu deseabas que yo cambiara de opinión pero razones me sobraban para estar parada donde estaba.
Nuestra historia había sido una gran ironía así que no pude mas que sonreír amargamente pero tu permaneciste serio, haciendo el esfuerzo que nunca te había visto hacer antes, como diciendo "la verdad... Ya no me importas", pero por desgracia te conozco lo suficiente para saber que mentías y sin embargo no hice nada porque se que era lo mejor - Gracias, te voy a extrañar - te dije, me pareció lo mas correcto, te sonreí y tu no sonreíste de regreso, estabas decidido, yo me fui para un lado y tu al opuesto.
A pesar de que solo éramos amigos esa fue la ruptura mas dolorosa de toda mi vida, en unas tres semanas mas o menos se cumplirá un año desde que no te veo. He oído de ti y sé que estas bien, no se tu pero a mi, ahora, con eso me basta.
Mi hermano me acaba de pasar una página de internet donde el tema principal es ver a las tortugas comiendo cosas, la página se llama Turtles Eating Things, no podía ser más específico cierto?
Como sea, gracias a esa página he descubierto que me gusta ver a las tortugas comiendo cosas :) y que una tortuga puede bailar al ritmo de satisfaction.
Como sea, si les gustan las tortugas o simplemente se les antoja ver algo gracioso les recomiendo esta página http://www.turtleseatingthings.com/
Perfecta, así era ella, perfecta... Hace mucho tiempo que no la veo, pero recuerdo exactamente como se veía la
ultima vez. Recuerdo sus ojos casi negros, su mirada traviesa que, junto con su sonrisa, te convertía su en una especie de cómplice suyo, sí, recuerdo su sonrisa, y aquellas pequeñas marcas en sus mejillas que enmarcaban sus labios cuando reía. También recuerdo ese impulso de besarla, esa extraña obsesión que la mayoría llama amor, aunque a mi parecer es algo mas como un estado de demencia. Como sea, es esa sensación que tan solo sostener su mano te hace pensar que puedes conquistar el mundo, que ninguna pintura en el mundo puede reflejar mas belleza que la reflejada en sus ojos, que ninguna escultura alcanza mas perfección que la de cualquier centímetro de su piel, y que su voz, su voz... hacía inservible cualquier canción, pues en ella estaba el mundo... Y mucho mas.
Efectivamente, la vida sigue por fortuna para ustedes y para mí... si no, no estaría escribiendo esto, ni ustedes leyendolo. Por esto, por el año nuevo (que ya va a llegar al mes!) y por varias cosas más, los saludo, les mando un abrazo y me reporto en este blog que he dejado un poco olvidado.
Besos y voy con el siguiente post, que es algo que surgió hace tiempo.
Eran como las 2:15 de la tarde, y ya que el invierno esta empezando, el día de hoy fue bastante frío a pesar de que el sol estaba a todo lo que daba. Salí de clase, todo lo que me apetecía era tomar algo caliente y pasar mi hora libre platicando y sentada en el pasto.
Iba caminando rumbo a la salida más cercana de la escuela y escuchando a una amiga contarme sobre sus planes de mañana y organizandonos para ver si podía incluirme. De reojo percibí una mirada, volteé... y ahí estabas. Caray! tenía meses que no nos encontrábamos, una amiga tuya hablaba contigo también, pero tu me veías... y sonreías. A mí como de costumbre se me desdibujó el mundo al verte y te saludé con la mano a pesar de que solo pasé a 5 metros de ti; montones de gente pasaban, yo seguía caminando y viendote, tu seguías escuchando a tu amiga pero sin dejar de verme. Ambos estábamos sonriendo, con la diferencia de que tu lucías totalmente adorable y yo como si la mitad de mis neuronas hubieran muerto por los segundos que perdí el aliento al verte.
Tu estabas con alguien y la gente pasaba, intenté acercarme a ti para saludarte pero mi amiga me presentaba a alguien, titubeé y solo me despedí con la mano de nuevo mientras pensaba: ah... pero que idiota!, mientras me imaginaba saludando y despidiendo casi seguido.
Después de unos minutos volteé de nuevo y ahí estabas, esta vez solo y mirando la fuente frente a ti. Yo seguía con mi amiga, y la gente seguía estorbando en el camino, pero mentiría si dijera que la razón por la que no me acerque a saludarte como se debe, era porque soy algo cobarde, bastante cobarde a decir verdad.
Después recordé mi reacción... y pensé "ahí vas de nuevo..."
Me acordaba de algo que me dijeron una vez... "el amor es un estado de demencia", y ahora pienso que es cierto, si no mínimo es una especie de muerte cerebral momentanea.
Mi nombre es Karen, estudio cuarto semestre de comunicación, y tengo 19 años. Soy simplona a morir... amo todo tipo de chistes. Mis pasatiempos son: escribir, dibujar, tocar batería, y salir con mis amigos (eso cuenta como pasatiempo?). Y pues MUY resumidamente eso soy, para más de mi pues... esta el blog xD o contactame con los mensajillos esos que se mandan por la coctelera xD
saludos!
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