Y ahí vas...
Eran como las 2:15 de la tarde, y ya que el invierno esta empezando, el día de hoy fue bastante frío a pesar de que el sol estaba a todo lo que daba. Salí de clase, todo lo que me apetecía era tomar algo caliente y pasar mi hora libre platicando y sentada en el pasto.
Iba caminando rumbo a la salida más cercana de la escuela y escuchando a una amiga contarme sobre sus planes de mañana y organizandonos para ver si podía incluirme. De reojo percibí una mirada, volteé... y ahí estabas. Caray! tenía meses que no nos encontrábamos, una amiga tuya hablaba contigo también, pero tu me veías... y sonreías. A mí como de costumbre se me desdibujó el mundo al verte y te saludé con la mano a pesar de que solo pasé a 5 metros de ti; montones de gente pasaban, yo seguía caminando y viendote, tu seguías escuchando a tu amiga pero sin dejar de verme. Ambos estábamos sonriendo, con la diferencia de que tu lucías totalmente adorable y yo como si la mitad de mis neuronas hubieran muerto por los segundos que perdí el aliento al verte.
Tu estabas con alguien y la gente pasaba, intenté acercarme a ti para saludarte pero mi amiga me presentaba a alguien, titubeé y solo me despedí con la mano de nuevo mientras pensaba: ah... pero que idiota!, mientras me imaginaba saludando y despidiendo casi seguido.
Después de unos minutos volteé de nuevo y ahí estabas, esta vez solo y mirando la fuente frente a ti. Yo seguía con mi amiga, y la gente seguía estorbando en el camino, pero mentiría si dijera que la razón por la que no me acerque a saludarte como se debe, era porque soy algo cobarde, bastante cobarde a decir verdad.
Después recordé mi reacción... y pensé "ahí vas de nuevo..."
Me acordaba de algo que me dijeron una vez... "el amor es un estado de demencia", y ahora pienso que es cierto, si no mínimo es una especie de muerte cerebral momentanea.


